Los géneros que cubrimos, lado por lado.
No es un catálogo cerrado: es la brújula con la que decidimos dónde publicar cada texto y qué escuchar cuando alguien nos manda un enlace.
Lo que suena con luz de día
Indie
Guitarras que no necesitan escenario grande. Aquí caben los discos grabados en casa y las bandas que todavía se pasan los demos por mensaje.
Guitarra limpia, voz al frente, producción de cuarto.
Pop
Melodía primero. Nos interesa el pop que se piensa: himnos de tres minutos y estribillos que esconden una idea incómoda.
Estribillo claro, sintetizadores, letras con filo.
Electrónica
Desde el ambient de audífonos hasta el club. Escribimos de máquinas cuando la máquina tiene algo que decir.
Síntesis, ritmo programado, textura por encima de la canción.
Hip hop
La palabra como instrumento principal. Nos importa el beat, pero sobre todo quién lo está usando y para decir qué.
Flow, sample, producción de bajos redondos.
Jazz
El género donde el error se vuelve parte del arreglo. Cubrimos lo nuevo y lo que sigue sonando en sótanos con piano desafinado.
Improvisación, formatos pequeños, riesgo en vivo.
Cumbia
Cumbia digital, chicha, sonidera y experimental. Es la música que más rápido cruza fronteras y la que menos se escribe bien.
Teclados, percusión, baile como forma de lectura.
Folk
Canciones que se sostienen con una guitarra y una historia. Sin adorno cuando el texto ya pesa lo suficiente.
Acústico, relato, arreglos mínimos.
Shoegaze
El muro de sonido amable. Ruido hermoso, voces enterradas y una obsesión por el pedal correcto.
Distorsión difusa, reverb, melodía sumergida.
Experimental
Lo que no cabe en otra lista. Aquí entran el collage, la improvisación y los discos que se explican mejor escuchándolos completos.
Estructura libre, procesos, forma antes que canción.
Lo que suena debajo
Aquí no hay género menor. Todos los textos del Inframundo se publican con la misma extensión y el mismo cuidado que los del Lado A.
Rock
La base de todo el Lado B. Rock de garaje, stoner y guitarras que se graban con la puerta abierta del local de ensayo.
Riff, batería al frente, volumen como argumento.
Metal
Toda la familia: tradicional, thrash, sludge. Escribimos del metal que se piensa en estructura, no solo en velocidad.
Doble bombo, riffs en capas, voces al límite.
Black metal
Frío, atmósfera y producción que a veces parece una decisión política. Cubrimos lo nuevo y lo que se grabó en casete.
Tremolo, atmósfera, crudeza deliberada.
Doom
El tempo como declaración. Discos que se miden en paciencia y se disfrutan como un ritual de invierno.
Tempo lento, densidad, peso sostenido.
Punk
Rapidez y urgencia. Nos interesa el punk que organiza escena: fanzines, casas de cultura y fechas autogestionadas.
Tres acordes bien puestos, gritos, autogestión.
Noise y experimental oscuro
Ruido sin canción. Sesiones de improvisación, drone y grabaciones de sala que se vuelven discos por decisión editorial.
Textura, feedback, duración sin concesiones.
Reglas simples para no perder nada.
- Una reseña puede ser de un disco, un sencillo o una fecha en vivo.
- Los textos del Lado A viven en /blog; los del Inframundo en /inframundo y en el archivo oscuro.
- Si no sabes dónde encaja algo, escríbenos: lo decidimos escuchando, no por etiqueta.














